jueves, noviembre 15, 2007

Las hormiguitas


Y sí, es que a veces se me suben los nervios como hormiguitas por los brazos, como cuando tomo café, pero es que... bueno me pongo de voluntaria sin remedio (porque lo hacian unos amigos) para un experimento psicológico e igual me lo tendría que haber pensado dos veces porque al final me pegan un montón de electrodos en la cara y en las manos y se dan cuenta de cuando me pongo nerviosa, o más bien debería ser si me asusto, pero al final son benévolos y deciden no darme shocks. Al final concluye el profesor que como cambia tanto mi activación tengo más riesgo de tener estrés postraumático, que bien. Y que es más fácil condicionarme, eso a Johannes le parece divertido.
Luego en mi clase de sueco (es que los jueves son muy laargos) le pregunto a la profesora y dice que todavía no puedo hacer el examen de sueco para pasar de nivel. Y que rabia porque vamos yo que había puesto todas mis esperanzas (esperanzas pero na más porque desde luego lo que es practicarlo...) Pero no, es verdad, he estado leyendo en sueco y escribiendo...bueno de aquella manera pero la intención es lo que cuenta, ¿no? Bueno, pues va a ser que no.
O igual las hormiguitas vienen de un examen que tengo que entregar mañana y que al final me he quedado sin tiempo, o de que ya nos mudamos en dos semanas y aun no hemos empezado con las cajas.Uuyy¡
Aunque que nadie se preocupe que si me hubiera estresado no estaría aquí escribiendo en mi blog.Son solo las hormiguitas.